Factores principales
Población. El número de personas en el planeta no es un
problema per se. Más
que el número de habitantes, el origen del perjuicio
ambiental global es la tasa de
consumo (directamente proporcional a la tasa de impacto) por
habitante. Esgrimir una
ética ambiental para obligar al Tercer Mundo a controlar su
tasa de natalidad no es más
que falsear la realidad, ya que el deterioro ambiental es
proporcional al aumento del
consumo en países ricos, no al aumento de población en los
países pobres.
Tecnología
La tecnología tiene
una naturaleza dual respecto al deterioro
ambiental. Por un lado es la responsable del alto poder de
transformación de los países
ricos, pero también reduce la incidencia ambiental de los
procesos productivos
en la mayor parte de casos, el efecto neto ha resultado
ser negativo, porque la reducción de impacto debida a la
tecnología no contrarresta el
aumento de consumo
La organización social
La capacidad de
degradación ambiental varía según el
modelo de organización social. Donde el medio ambiente forma
parte de los valores
éticos, religiosos o culturales, el impacto ambiental
admitido por la sociedad será
mucho menor. El medio ambiente se resentirá en menor o mayor
grado según se prime
más el consumo o el ahorro, Desafortunadamente, la economía
de mercado carece de valores
ambientales, y éstos sólo se consideran cuando influyen
positivamente en la cuenta de
resultados.
Técnicamente, la palabra “impacto ambiental” puede referirse
tanto a un cambio
negativo como positivo. Pero, ¿qué es negativo y qué es
positivo hablando de medio
ambiente? Todo depende de qué parámetros tomemos como
referencia. Desde la
ecología1
, una alteración en algún parámetro físico (e.g.
contaminación) o biológico
(extinción de una especie), supone un cambio en un
ecosistema. Este cambio ni es
positivo ni negativo. Ahora bien, si tomamos como marco de
referencia el punto de
vista humano, la extinción de una especie podría definirse
como negativo. Cualquier
clasificación entre positivo y negativo necesita ser
definida en un contexto. Minimizar
el impacto ambiental, promover la sostenibilidad de las
actividades humanas y
compatibilizar el desarrollo con la preservación de los
sistemas naturales, no sólo se
justifica desde una visión conservacionista, sino también
desde una visión
antropocéntrica.
LAS GRANDES ACTIVIDADES GENERADORAS
DE IMPACTO
AMBIENTAL
La producción energética e industrial
La energía se consume en el ámbito doméstico, la industria o
el transporte. El
consumo de energía per cápita está relacionado con el nivel
económico, estructura
social y precio. Como ejemplo de este último, el consumo de
energía eléctrica primó
durante años en la Europa del Este, mediante una política de
precios bajos. Sin embargo
en la Europa occidental, con un nivel económico mayor, se
bonificaba la eficiencia
energética (EC, 1993) lo que propició que desde los años 70,
aumentara la eficiencia en
la producción y el consumo.
La severidad y el tipo de impacto depende del origen de la
energía y la
tecnología utilizada en producirla (tabla 1). Los adelantos
tecnológicos permiten una
producción más limpia y un aumento de la eficiencia. No
obstante, existe un incremento
neto de contaminación debido a la mayor demanda. Anualmente,
a nivel mundial, se
consume el equivalente a 9.000 millones de toneladas de
petróleo, en Europa el
consumo es de 800 millones de toneladas y se divide, más o
menos, en partes iguales
entre la industria, el transporte, y el uso
comercial-doméstico.
Tabla 1 Impactos ambientales potenciales en la producción de
energía (Modificado de datos de la OCDE
“The state
of the environment, 1991”).
Aire Agua Suelo Ecosistemas
Fuente de Energía
Combustibles
fósiles
Gases invernadero (80%)
Partículas
Gases (95%): SO2, H2S,
NOX, Æ lluvia ácida,
baja calidad
Refrigeración: aumento
temperatura
Contaminación por crudo
y subproductos de la
combustión
Eutrofización
Minería: destrucción del
suelo
Deposición de estériles,
contaminación
Ocupación del territorio:
perturbación de hábitats
naturales
Lluvia ácida y
contaminación: impacto
sobre flora y fauna
Energía nuclear Riesgo de accidentes:
emisiones de
radionúclidos
Contaminación térmica
Minería y procesado de
Uranio: contaminación
Aumento de temperatura
Riesgo de accidentes:
contaminación radiactiva
Accidentes: deposición
de elementos radiactivos
Depósitos de basura
radiactiva
Minería: destrucción de
ecosistemas
Accidentes:
contaminación radiactiva
de organismos
Energía
hidroeléctrica
Emisión de metano en
embalses: efecto
invernadero
Cambio del ciclo
hidrológico
Disminución de la
calidad del agua
Presas: destrucción
irreversible del suelo
Incremento de la erosión
y sedimentación
Destrucción de hábitats
fluviales y de ribera
Fragmentación
Renovables: solar,
eólica, biomasa,
geotermal, mareas
Inapreciable o pequeña Inapreciable Ocupación de territorio
Alteración de hábitats
frágiles
Eólica: aves
Las actividades industriales
Tienen un efecto sobre el medio muy variable, según
el sector, la tecnología utilizada y el tipo de recursos
empleados (tabla 2). Los impactos
derivados de la producción industrial se pueden dividir en
dos: el uso de recursos desde
su extracción hasta su desecho, y el consumo de energía. Los
efectos más generalizados
son la contaminación de la atmósfera, suelo y agua, y el
agotamiento de los recursos
tanto minerales como vivos.
Tabla 2 Impactos ambientales potenciales en la industria
(modificado de datos de la OCDE “The state of
the environment, 1991”).
Aire Agua Suelo Ecosistemas
Sector
Químico Contaminación por gases y
partículas
Contaminación por
compuestos orgánicos,
metales pesados, PCB’s,
cianuro
Deposición y vertido
de residuos químicos
contaminantes
Alteración de la vegetación
por contaminación
atmosférica y lluvia ácida
Papel Emisiones SO2, NOX, CH4,
CO2, CO, H2S, Cloro,
dioxinas
Contaminación del agua
de proceso por cloro y
otros tóxicos
Aumento erosión por
eliminación de
árboles
Posible destrucción de
hábitats singulares como
Cemento, vidrio,
cerámica
Partículas, NOX, ácidos,
cenizas, Arsénico, Vanadio,
Cromo, etc.
Contaminación de aguas
de proceso con metales
pesados y aceites
Minería
Vertederos de
subproductos
Destrucción de hábitats en
la minería
Alteraciones por
contaminación atmosférica
y del agua
Hierro y otros
metales
SO2, NOX, CO, H2S, Plomo,
Arsénico, Cadmio, Plomo,
Cobre, Niquel, Selenio,
Zinc, compuestos orgánicos,
PCB’s, polvo y cenizas,
entre otros
Minería
Uso de agua de proceso:
contaminación por
alquitranes y aceites,
sólidos, metales, benceno,
fenoles, ácidos, amoniaco,
plomo, zinc, etc.
Minería
Deposición en
vertederos: residuos
sólidos, sales, metales
pesados, etc.
Problemas originados por
la minería: destrucción de
hábitats
Contaminación de agua y
aire
Refinerías
SO2, NOX, CO, H2S, CO2,
partículas, mercaptanos,
hidrocarburos, etc.
Contaminación del agua
de refrigeración
Vertidos de aceites y
derivados, fenoles, cromo,
gases
Minería
Vertederos: residuos
contaminantes
Destrucción de hábitats por
la minería
Contaminación de agua y
suelo
Accidentes de transporte
de petróleo y derivados
Tintes y piel Partículas, H2S, CO2,
compuestos de cromo
Contaminación del agua
de proceso: sólidos en
suspensión, sulfatos,
tintes, cromo, etc.
Vertederos de
desechos, tintes y
cromo
Contaminación del agua
Introducción de metales
pesados en la cadena
trófica
Transporte
El transporte es responsable de un alto porcentaje del
deterioro ambiental,
repartido en el uso de materias primas, la transformación
del territorio por la
construcción de infraestructuras y el consumo de combustible
(tabla 3). Aporta un 20%
de los gases invernadero y un porcentaje similar en
deposiciones ácidas. Además, es la
primera fuente de ruidos y olores en las ciudades. El
consumo de energía para el
transporte supone alrededor del 30% del consumo total. La
producción de CO2 en
gramos por pasajero y kilómetro oscilan entre los 50 del
autobús, 60 del tren, 150 del
coche, y 300 del avión (STANNERS, 1995). Una fuente nada
despreciable de
contaminación es la derivada de grandes accidentes con
cargamento tóxico, como
petroleros o camiones y trenes cisterna.
Aire Agua Suelo Ecosistemas
Carretera Emisiones en la
combustión del petróleo
aumento del ozono
troposférico
Hidrocarburos, ruido
Contaminación de ríos y aguas
subterráneas por lavado de
carreteras
Acidificación de lagos
Modificación de cursos de agua
por infraestructuras
Pérdida de suelo
por infraestructuras
Vertederos de
coches y derivados
del uso
Infraestructuras: degradación
del medio, fragmentación de
hábitats, muerte por atropello
de animales, etc.
Tren Emisiones en el origen
de la electricidad o en la
máquina en diesel
Construcción de las vías:
modificación del sistema
hidrológico
Contaminación por lavado de
vías
Vertidos
continuados de
Igual que el transporte por
carretera
Navegación Emisiones en motores
de gases e
hidrocarburos
Contaminación por aguas de la
sentina y pinturas antifouling
Puertos: cambio del régimen
hidrológico costero
Dragado:
generación de
residuos
Impactos en zonas cercanas a
puertos
Introducción de especies
alóctonas por aguas de sentina
Canalización de ríos
Transporte
aéreo
Emisiones de la
combustión
Destrucción directa de
la capa de ozono
Vertido de hidrocarburos y
anticongelantes
Transformación del régimen
hidrológico por los aeropuertos
Aeropuertos: uso
del territorio
Aeropuertos: destrucción de
zonas sensibles
Interacción con vías
migratorias
Fragmentación del hábitat
Oleoductos y
gaseoductos
Emisiones de
hidrocarburos: efecto
invernadero
Pérdidas de combustible: posible contaminación
superficial y del subsuelo
Fragmentación de hábitats
La producción de alimentos
La agricultura
Desde la aparición de la agricultura, hace unos 10.000 años,
las prácticas
agrícolas han aumentado en extensión, sofisticación e
intensidad. La producción
tradicional de alimentos no produce generalmente problemas
ambientales, sin embargo
las nuevas técnicas de producción intensiva vegetal y
animal, incluida la modificación
genética y la utilización de sustancias de síntesis,
contribuyen a generar serios problemas abmbientales de la salud.
Aunque la agricultura se percibe como una actividad
“limpia”, en el cultivo
intensivo se enmascaran fuentes de contaminación similares a
la industria, con el
agravante de que la agricultura está mucho más generalizada
(GILLAND, 1993). Desde
el origen de la agricultura, el crecimiento de la población
mundial se ha debido
principalmente al aumento de la producción de alimento por
unidad de superficie, más
que al efecto contrario de aumento de la superficie
cultivada (HASSAN, 1980) (tabla 4).
En la actualidad se ha llegado en los países desarrollados a
un rendimiento máximo, que
difícilmente puede ser superado.
Fertilizantes.
La producción de
fertilizantes supera los 100 millones de toneladas
por año y la demanda sigue en aumento. Su producción consume
el 1.3 % de la energía
mundial, lo cual tiene a su vez implicaciones ambientales:
CO2, residuos radiactivos,
presas, etc. En ocasiones, su uso abusivo ha sido fomentado
por los propios fabricantes
(BRUNO, 1998) produciendo una serie de consecuencias
negativas, tanto ambientales
como económicas: contaminación de acuíferos, ríos, lagos y
aguas
control sobre la fertilización, una agricultura intensiva y
las bajas precipitaciones, lo que
provoca la contaminación del suelo y del agua subterránea
destinada al consumo. Es de
reseñar que un porcentaje elevado del fertilizante utilizado
-hasta un 60%- no lo
absorben las plantas. También tienen un efecto sobre la
atmósfera, ya que aumentan los
óxidos de nitrógeno, intensificando el efecto invernadero,
la destrucción del ozono, y la
deposición ácida.
Riego
La práctica del riego
es tan antigua como la agricultura. No obstante
puede acarrear consecuencias negativas, en especial en las
zonas semiáridas,
produciendo salinización y destrucción de la estructura del
suelo. La sobreexplotación
de acuíferos subterráneos provoca déficits de agua para
otros usos, tanto humanos como
ecológicos. La sobreexplotación del agua superficial puede
provocar efectos negativos
en la flora y fauna asociada a los ríos debido a una
disminución excesiva del caudal. Por
otro lado, y en contra de la creencia generalizada de que el
agua se pierde en el mar,
ésta cumple un papel muy importante en el aumento de la
productividad pesquera y el
aporte de sedimentos para evitar la regresión de las playas.
Las presas también producen
diferentes impactos ambientales en el ecosistema fluvial y
el entorno sociocultural.
Aire Agua Suelo Ecosistemas
Intensificación Emisión de metano,
amonio
Incremento de partículas y
nutrientes: eutrofización
Aumento de la erosión
Disminución de materia
orgánica
Destrucción y fragmentación de
hábitats, pérdida de diversidad
Fertilización Emisiones de NO y
amonio, olores
Eutrofización de lagos,
ríos y zonas costeras
Contaminación de
acuíferos
Acumulación de
metales pesados que
cadena alimenticia
Alteración de la
estructura del suelo y
perdida de fertilidad
Contaminación del medio acuático,
alteración directa de organismos
Pesticidas Dispersión de
productos tóxicos
Contaminación de agua
superficial y del subsuelo.
Posible inutilización para
el consumo.
Acumulación de las
fracciones más estables:
pérdida de fertilidad y
toxicidad a medio plazo
Destrucción directa de vida salvaje
Bioacumulación: deterioro de la
salud en animales y el hombre
Destrucción de ecosistemas por
envenenamiento
Riego y
extracción de
agua
Disminución del nivel
freático y de la calidad del
agua
Salinización y/o
alcalinización
Pérdida de humedales
Destrucción de ecosistemas
acuáticos sensibles
Mecanización Aumento del polvo
atmosférico
Contaminación del agua Compactación
Pérdida de fertilidad
Destrucción de la microflora y
fauna del suelo
La producción animal
La producción o extracción de proteínas animales tiene
importantes
implicaciones ambientales, a la vez que el deterioro
ambiental repercute negativamente
en la producción. Por ejemplo, los problemas de destrucción
de hábitats por las artes de
pesca de arrastre o el sobrepastoreo, el aumento de
radiación UV; la contaminación del
aire y del agua con sus efectos de bioacumulación,
repercuten negativamente en la
capacidad de regeneración de los ecosistemas y en la salud
de los consumidores. Por
ello sería deseable un medio ambiente limpio y con las
comunidades naturales en
buenas condiciones.
La ganadería intensiva es una fuente de residuos comparable
a la industria, que
necesita de una depuración exhaustiva para evitar la
contaminación del suelo y cursos
de agua. En la ganadería extensiva pueden aparecer problemas
de erosión del suelo y
pérdida de cubierta vegetal, en especial en zonas semiáridas
o en
El engorde rápido con productos de baja calidad, como las
harinas
animales, sólo puede ser justificable desde un punto de
vista económico y a corto plazo,
ya que no tienen en cuenta la salud ambiental y la del
consumidor. Las recientes crisis
de las vacas locas (Encefalopatía Espongiforme Bovina o EEB)
y la fiebre aftosa en
cerdos, ha hecho saltar la alarma sobre las condiciones de
producción de carne. La
aparición reciente de estos problemas debería hacer
reflexionar sobre la sostenibilidad y
la idoneidad para la salud y el medio ambiente de ese
sistema productivo.
La pesca extractiva puede causar impactos severos tanto
sobre el hábitat como
sobre las poblaciones de peces comprometiendo la
sostenibilidad de la explotación del
propio recurso. A escala mundial una gran parte de caladeros
están sobreexplotados y
especies de gran tamaño como atunes, pez espada o los
mamíferos marinos tienen las
poblaciones muy mermadas. La acuicultura es una actividad en
proceso de expansión y
que se vende como la solución al colapso de las pesquerías,
aporta el 13% del consumo
mundial de pescado (MIDDLETON, 1995) y se prevé que se
duplique en pocos años.
Se predice que puede ser una alternativa al agotamiento de
los recursos pesqueros los
cuales han ido decreciendo a nivel mundial desde 1989 (FAO,
1991, 1993). No
obstante, hay que tener cautela en cómo y dónde se realiza
esta actividad, ya que puede
afectar a la calidad de las aguas y afectar negativamente a
los ecosistemas, tanto en los
ríos como en el mar. Especialmente sensibles son las
comunidades de animales y
plantas que viven en el fondo marino, como las praderas de
fanerógamas, las cuales son
fuertemente alteradas por los desechos de las granjas
marinas.
Aire Agua Suelo Ecosistemas
Ganadería
intensiva
Emisiones de
metano
(rumiantes)
Contaminación por purines
de cursos superficiales y
subterráneos
Vertederos de
Contaminación del agua superficial
Cultivo de plantas forrajeras: destrucción de
Hábitats
Ganadería
extensiva
Emisiones de
metano
(rumiantes)
Desvío de cauces Aumento de la
erosión,
compactación del
suelo: perdida de
fertilidad
Cambio de la vegetación natural
Destrucción o rarefacción de hábitats
naturales
Pesca Emisiones
motores
Vertido de motores marinos Alteración de las relaciones
tróficas,
pérdida de especies más apreciadas
Destrucción del hábitat p.e. pesca de
arrastre
Desaparición de especies y captura
accidentales
Acuicultura Contaminación por
nutrientes y materia
orgánica
Destrucción de hábitats fluviales y de costa
Pérdida de diversidad
La alta productividad agrícola y ganadera alcanzada en los
países desarrollados a
costa de una serie de problemas ambientales y de salud, se
enfrenta con la paradoja de
una sobreproducción agrícola. Sin embargo, todavía se quiere
aumentar más la
productividad. Sería pues deseable que se redujese la
productividad en favor de una
agricultura, ganadería y pesca más acorde con criterios
ambientales y de sostenibilidad.
En países menos desarrollados, la importación de
fitosanitarios prohibidos en el Primer
Mundo tales como el DDT, está provocando una serie de
problemas de salud y
ambientales muy graves, pero que las compañías exportadoras
justifican por que al
aumentar la producción se erradica momentáneamente el
hambre. Una producción
basada en criterios ambientales y requerimientos reales, y
no en intereses económicos,
reduciría todos estos problemas.
Problemas ambientales mas importantes.
La deforestación es la eliminación de la cubierta vegetal,
ya sean árboles,
arbustos o hierbas. Los ecosistemas arbolados, que antaño
ocupaban una extensión de
unos 5000 millones de hectáreas en toda la Tierra,
actualmente los hemos reducido a
menos de 3000 millones hectáreas, empobreciendo además su
calidad ambiental, hecho
reflejado en un menor número de especies, en una menor
densidad de árboles, en la
fragmentación del paisaje y, en la contaminación.
Desertificación
La desertificación es la disminución o eliminación
irreversible de la cobertura
vegetal. Se origina cuando se actúa inadecuadamente sobre el
territorio. En
contraposición, el concepto desertización se refiere a
procesos de origen natural, como
el origen de desiertos a lo largo del tiempo geológico. Casi
un tercio de la superficie
terrestre se encuentra en una situación delicada frente a la
desertificación, donde vive un
20% de la población mundial. La desertificación está
asociada a la disminución de la
capacidad del suelo para soportar vida vegetal o a la
pérdida por erosión del propio
suelo. La disminución de la fertilidad se puede deber a la
menor disponibilidad de
humedad, aumento de la salinidad, o contaminación.
Erosión del suelo
La erosión del suelo es el arrastre de partículas de
sedimento hacia otras zonas,
producido por el viento o la lluvia. Este efecto se
incrementa si la tierra no posee una
cobertura vegetal adecuada. La deforestación,
desertificación y la erosión son tres
problemas ambientales íntimamente relacionados. La
deforestación aumenta el riesgo de
erosión, que puede a su vez llegar a producir
desertificación. La erosión es un proceso
que se retroalimenta, ya que la eliminación de la cubierta
vegetal aumenta la erosión del
suelo, que a su vez dificulta la recolonización
Perdida de biodiversidad
La extinción de especies es un proceso natural que está en
equilibrio con la
creación de nuevas (especiación). Aunque este proceso de
aparición/extinción es
gradual, en los últimos 570 millones de años ha habido al
menos 5 episodios de
dinosaurios y otros grupos). La sexta está ocurriendo ahora
mismo, inducida por el
hombre, con unas tasas de erradicación de especies mayor que
en las anteriores
catástrofes naturales. La tasa de extinción debido al hombre
se estima en unas 100.000 especies por año